domingo, 25 de septiembre de 2016

Skyline


Fue el verano en que dejamos
De jugar a perseguirnos por las tardes
Y empezamos medio en broma
A cazarnos por instinto

Llevabais meses enfadados
Con nosotras no sé por qué
Pero no te fuiste en julio
Y llamaste al portero 
Y el tiempo y las rosas corrían
Alegres collige conmigo 
Escaleras abajo

Tu cigarro un lucero
Tras el cristal esmerilado
Del portal en el ángulo oscuro
De mi balbuciente deseo

Los paseos errantes sin rumbo
Sin más obligación que hablar reír
Y asistir indiferentes
Desde nuestro bordillo amarillo
O nuestro banco
A la muerte de otra tarde 

La vida se volvió simple 

Si no era contigo
No era

Un día entre pipas y cigarros
Sentados en el bordillo amarillo 
Otra tarde murió y se llevó algo
Dejamos de hablar
Y empezamos a entendernos

Esta noche echo de menos
Pero sólo porque quiero escribir esto
El bordillo gris y meado
Y tu rostro sobre el mío 
A tu espalda un cielo ardiendo
En ámbar o en cristal
Tu perfil que ya nunca 
El lucero que no aguardará mis pasos
Bajando las escaleras oculto
Tras la nube de polvo
                            muertas tardes y rosas
Que el tiempo deshace
Y esparce sobre todo

Y ya no sé si fuiste o es
Lo que siento que me falta
El humo de tu boca
Y tu rostro joven borroso
Que ya ni siquiera recuerdo
Recortado contra el cielo

Skyline


Fue el verano en que dejamos
De jugar a perseguirnos por las tardes
Y empezamos medio en broma
A cazarnos por instinto

Llevabais meses enfadados
Con nosotras no sé por qué
Pero no te fuiste en julio
Y llamaste al portero 
Y el tiempo y las rosas corrían
Alegres collige conmigo 
Escaleras abajo

Tu cigarro un lucero frío
Tras el cristal esmerilado
Del portal en el ángulo oscuro
De mi balbuciente deseo

Los paseos errantes sin rumbo
Sin más obligación que hablar reír
Y asistir indiferentes
Desde nuestro bordillo amarillo
O nuestro banco
A la muerte de otra tarde 

La vida se volvió simple 

Si no era contigo
No era

Un día entre pipas y cigarros
Sentados en el bordillo amarillo 
Otra tarde murió y se llevó algo
Dejamos de hablar
Y empezamos a entendernos

Esta noche echo de menos
Pero sólo porque quiero escribir algo
El bordillo gris y meado
Y tu rostro sobre el mío 
A tu espalda un cielo ardiendo
En ámbar o en cristal
Tu perfil que ya nunca 
El lucero que no aguardará mis pasos
Bajando las escaleras oculto
Tras la nube de polvo
                            muertas tardes y rosas
Que el tiempo deshace
Y esparce sobre todo

Y ya no sé si fuiste o es
Lo que siento que me falta
El humo de tu boca
Y tu rostro joven borroso
Que ya ni siquiera recuerdo
Recortado contra el cielo

lunes, 19 de septiembre de 2016

Días

Hay días por los que paso
Como un perro ciego en medio
De una pista de autos de choque

El mundo los otros la que fui
Cada vez más extraños
Ecos huecos 
Que convierto en números o reflejos
Ignorados en la pantalla

Días en los que tiro del poso
De rencores que acumulo para usarlos
En el momento preciso
Contra quienes me quieren

Días de rezo desesperado en el pasillo
De una sala de espera y pedir
Mientras te pones otro café de máquina
Que la muerte se la lleve

Y sentir al acostarte
Que te ahogas sumergida sin remedio
Con tu cara a un centímetro
De la superficie del agua

O el día que aprendes a no volver
La cabeza porque sabes 
Que no te estará mirando

Esos días que sientes
Que en el mecer del aire
De un crepúsculo perfecto
Eres un milagro de carne y sombra
Desperdiciado

Días en que busco un rincón
Lejos de todos
Donde pueda ponerme los auriculares
Y subir el volumen
Al silencio que llevo dentro

domingo, 7 de agosto de 2016

A veces

A veces hago daño. Cambio el paso para pisar una fila de hormigas. O mojo los troncos de los árboles cuando riego para verlas caer, justo cuando ya se creían a salvo. A veces finjo dormir porque no me compensa darme la vuelta y mirarte. Guardo silencio porque ni la palabra ni su efecto (rebote) en ti me importan. O digo qué mono tu niño, qué bien te queda esa falda, cuelga, cuelga esa foto. Arranco patas a bichos y, con los mismos deditos, señalo implacable tus errores, me quito demasiado pronto un grano, o toco en falso el timbre del vecino; ese al que no sostengo la puerta cuando lo veo llegar detrás de mí, sudando como un cerdo con las bolsas de Mercadona llenas de comida de Lidl.

             A veces miento cuando río, y no aviso a la gente de que lleva la bragueta abierta o no se ha sonado bien, y hago como que no me importa aquello, ya tú sabes, sólo por no marcar con neones al resto del mundo el camino a mis grietas. A veces permanezco quieta mirando tu nombre en la pantalla del móvil hasta que se hace de nuevo el silencio, y siento que he ganado una batalla en la que lucha un solo bando, el mío, formado por un soldado suicida. 

            Últimamente, disfruto provocando la indignación de mujeres más jóvenes que yo, a las que cedo el asiento en el autobús, como si fuesen ancianas. O preguntándote con una sonrisa si no te has planteado empezar a hacer ejercicio. Me abalanzo sobre el móvil y marco. Y me doy pena y asco. Pero entonces miro con desprecio a un gorrilla o a un hipster y se me pasa. Apunto a las moscas que veo revoloteando alegres en la taza cuando meo. O me hago un agujero paciente en la encía, justo en el flemón, con un tornillo. O me pongo una de Malú (que viene a ser lo mismo), veo una de Nicolas Cage, no le doy al "Me gusta".  O no reciclo. O te miro a los ojos, te beso y le recuerdo. 

            A veces me hago daño. Sólo porque puedo.

sábado, 6 de agosto de 2016

La Gorda


por la muñeca me priso,
tuve que hacer cuanto quiso
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita

que es igual que la Venus de tus sueños
Luis Alberto de Cuenca

la Gorda era la hermana del Canijo
aunque él en realidad pesaba más
por eso sobre todo a sus espaldas
solíamos llamarlo el Puto Gordo

entonces era novia del Cabeza
un chulo gilipollas madrileño
que no se la tiró según nos dijo
no sé por qué razón ni preguntamos

el Gordo era mi amigo y me gustaba
no él sino su hermana aunque tenían
los dos la cara igual y recogido
los dos el pelo rubio en una cola

a él le molestaba que de coña
le diésemos por culo es un decir
porque éramos es cierto unos cabrones
tocándole las tetas en la playa

el caso es que una noche y fue en las dunas
después de haber bebido como siempre
la Gorda se acercó para decirme
que si la acompañaba a por un hielo

su hermano era su sombra pero el hombre
triunfó como Los Chichos con las guiris
que estaban de intercambio y se empeñaron
en que alguien les tocara la guitarra

costaba andar sobre la arena seca
y nos sentamos a escuchar la música
que el viento intermitente iba trayendo
del chiringuito abierto junto al cámping

ahora se me llena si la nombro
la boca desbordada en carne rosa
y un peso sobre el pecho al recordarla
desnuda tan follable y tan redonda

un Panteón de Agripa consagrado
para una sola Venus primitiva
con cara de su hermano y qué importaba
si yo cerré los ojos al besarla

y se sentó a horcajadas sobre mí
y me besaba el cuello y me faltaba
el aire al respirar y no sabía
si estaba dentro o fuera y fue un momento

después me pareció que era oportuno
fumarnos un cigarro que apagó
antes de levantarse y sacudirse
la arena de la ropa y las sandalias

mejor quédate aquí tardo un segundo
y traigo priva dime qué te pido
o le pregunto al Negro si le queda
del costo que pillaron del Lolita

y vi que se alejaba impresionante
como una virgen en Semana Santa
un astro refulgente toda culo
bajo un palio de estrellas un cometa

--MMM--

lunes, 18 de julio de 2016

La visita

Esta tarde, sin previo aviso, ha llegado. Ese que te debía, que le debía a aquel momento, el que creí haberme ahorrado. Pensé que había salido indemne y no. Porque esta tarde tu nombre, una cerveza y ya ves. 

Cada dolor tiene su llanto. Era sólo que la pena aún no había tocado hueso.

martes, 14 de junio de 2016

Guateque




                                                                    y decimos, porque la realidad es mayor, cosas indiferentes.
        Jorge Luis Borges


Van llegando los amigos
Familiares que atienden
Al reclamo de la llama
Entran de la casa salen
Se abrazan se preguntan
Se evitan rencorosos como solo
Los parientes pueden hacerlo

Salen al patio fuman
Y el sol en lo alto clava
Sombras como algunas caras
Largas en el suelo

El cacareo del chiste fácil
Cuánto tiempo y las miradas
Errantes a la caza de un enchufe donde cargar
O fijas en las mallas de sordomuda
Que trae la alegre divorciada
Que viene acompañada
Por su nuevo perro

Y sudan las camisas y brotan
En las pantallas los guásaps
Dentro el anfitrión se prepara
Y atiende atento a todos
La mirada perdida
Los que por allí pasan
Y saludan y a otra cosa
Porque huele raro en la habitación
Porque la vida y eso
Porque no dan
                    no somos nadie Ramón
Mucha conversación los muertos

domingo, 5 de junio de 2016

Y tendrá tus ojos




de la mañana a la noche, insomne,
desvelado en tu portal o en el velado
espejo frío del ascensor que reflejaba
tus ojos súplica y no puedes
llorar ahora

un borbotón de sangre
de carmín el blando coágulo
sobre mis labios el pliegue
de tu párpado y no puedes
llorar ahora

porque en tus cuencas la noche
se abre al vacío del espanto
al vértigo espiral nadir
de la caída 

dámelos te dije azules
eléctricos con precisión lasciva
un bisturí en el temblor
del dolor que une y arranca
convulsionando el placer es ángel
que eleva nívea amordazado
la pelvis sobre el acero

bésame en la excitación del grito
agudo como aullido un alarido
tu resistencia y la piel
mórbida granada abierta
en el orgasmo

quise tus ojos y míos
ya puedes descansar
tus ojos que al mirarlas detuvieron
belleza y hermosura como en Lope
en donde tanta presunción vivía

no volverás a verte sola
la luz es un imán que atrae y ciega
escucha a los insectos su zumbido
crujido crepitante al comulgarla

confía porque yo sé interpretar
el sucio sordo río en las miradas
tan turbias de esas lúbricas zorritas

pronto tendrás compañía

--MMM--

Este poema fue publicado por primera vez en el suplemento 'Poemash', "Santa Sangre",' de 'Vinalia Trippers', "Healter Skelter".

Fotografía: © Michelle Del Guercio

jueves, 2 de junio de 2016

Hunted


         
                         ¿Qué clase de aventura has venido a buscar?
                                                                                    Burning
No viniste a la fiesta
Preparada para esto
El vestido un jirón
Los pezones botones
De tus tetas rebotonas
Cada vez más cansada
Los tacones hechos cepos
La casa encendida
Cada vez más lejos

Media hora antes
Tu lengua desenvuelta jugaba
Con la aceituna del Martini
Su voz en tu oído lamía
Ávida tu sexo ebrio

Luego el coche
El brillo en sus ojos
Y el pañuelo

Gritas
Nadie te escucha
Bailan cabeza abajo
Trazan infinitos en la penumbra
Ácida de destellos
Y el aire que te falta
Te trae notas del White Rabbit

Te zafas y huyes pero lo sabes
Tarde o temprano
Ya lo has visto en las películas
Tropezarás te torcerás un tobillo
Y tendrás que rendirte incrédula
A la sombra que desde tus párpados
Se extiende hambrienta hasta tu carne

La noche besa el brillo
Rojo profundo del puñal que la abre
En el momento previo al instante
En que lo miras sin comprender todavía
Como una virgen ofrecida en el altar del placer
Que esta noche no debiste

Salir de tu madriguera


(Poema publicado en mayo de 2016 en el suplemento 'Poemash'. Vinalia Trippers, número 14: Helter Skelter)


B. Vargas
Imagen: fotograma de la película "Torso", de Sergio Martino (1973)

Aniversario




                                                                                  instantes iguales nos encuentran y nos dejan.
                                                                                                                                       K. Kavafis



He pasado por el día 
Sin darme cuenta
Y he buscado en la bruma 
De esta angustia difusa 
En mensajes en fotos
Estados
Cualquier cosa que me sirviera
Para localizar el momento exacto 

Y no he podido
En la brisa breve de la risa
Seguir el rastro
Perdida para siempre
Del olor a perro mojado en la mirada 
De tu nombre escrito en cristales
En la tapa de mis sesos
Azul en mis cuadernos
O el eco del mío saliendo
De entre tus labios cálido incompleto
Húmedo y perdido ya todo
En el atrezzo 
En las agujas del reloj barato
En la hojarasca falsa y gris
De la memoria

Y a pesar del alivio 
Siento que al dejar de sufrir por aquello
                             a mí quién me entiende
Nos he traicionado 

Que en cierto modo
Al olvidar la fecha convierto
En mentira también 
                   en mierda en nada
Mi parte de la historia


B. Vargas


lunes, 30 de mayo de 2016

Rain over me





Cierro la puerta y, durante unos minutos, la vida queda fuera. Me desnudo, me quito el coletero y el reloj y pongo algo de música o las noticias en el teléfono; como si me gustase Pitbull, como si me importase una mierda la final de la Champions. Abro el grifo, corre el agua, me relajo. El sabor del gel no tarda en mezclarse con el de la sal. Apoyo mis manos en la pared de enfrente y me encorvo, me doblo en un gemido sordo que no puede terminar de romper, porque nada puede sonar más fuerte que el agua caliente que ahora mismo es lo más parecido a una caricia (lo más parecido que tendré en todo el día), o que el teléfono. Y en ese llanto (probablemente igual de desvalido, pero más cansado, al de la noche en que nací) se pasa el tiempo del aseo personal: el de dentro y el de fuera. Me lavo la cabeza llorando, me enjuago el jabón y la sal llorando.
Me seco con los ojos enrojecidos (me ha caído champú otra vez, qué tonta) y trato de recordar en qué momento me di cuenta de que mi dolor no significaba nada para quien podía aliviarlo; cuándo empecé a desahogarme en silencio en la ducha o en el coche a solas (madurar, en mi caso, ha sido eso) en lugar de buscar tu hombro o el pecho de mi madre.

B. Vargas
Imagen: © Wynn Richards

sábado, 21 de mayo de 2016

Columbario






Llevaba meses sin ir a mi piso. Mal hecho, lo sé. Voy con el alma encogida. Según un whatsapp de mi vecina de abajo, la misma que me preguntó nada más instalarme si yo tiraba las compresas al váter, las palomas, esas ratas con alas, injustamente idealizadas hasta el hartazgo en eventos pacifistas y tartas de boda, se habían hecho con mi balcón.

Quito la mierda y los nidos y los bichos muertos a paladas. Pongo una malla para que no vuelvan a entrar. Pero las escucho al otro lado de la malla, intentando recuperar su hogar, diciéndome, probablemente, de todo menos bonita, en una especie de escrache columbiforme.  Luego limpio el polvo (ya que estamos) que se acumula por todas partes y que no sé de dónde coño sale si todo está cerrado. ¿De dónde, eh? El cabrón siempre aparece terco, a modo de recordatorio de lo que un día  (por más que me defienda patéticamente paño de microfibra en mano) seré.


            Y salgo horas después, triste y sucia. Dejo los recuerdos de una vida que ya no tendré al otro lado de la puerta, y cierro con la duda de si me he pasado el día limpiando mi piso o mi nicho.


B. Vargas

lunes, 16 de mayo de 2016

En una agenda de teléfonos



como cuando se toca un hilo
[ y toda la telaraña tiembla
Derek Walcott

Selene y tiembla blanco si lo leo
tu nombre entonces luz y trenzas negras
el faro el pantalán la duna mansa
o Cintia reflejada donde azul
el trazo de las letras te contiene

seis letras enlazadas en el tiempo
gusano que hoy se ha vuelto mariposa
aún presa en líneas grises paralelas
de plata en la reliquia que es la reja
del nombre que otra vez te resucita

--MMM--

domingo, 15 de mayo de 2016

El río



A veces es frío otras viento
O el vacío que queda tras las noches
De aguardar sentada en el muelle
Mirando al cielo
Un tren que nunca llega

Sólo quiero poder ser digna un día
De una palabra suya
Que me dé paz que baste
Para olvidarle

Y no sentir el puño en la boca
Hundida del estómago
Y la pena húmeda
Inabarcable
Como la luz aciaga de esta tarde
Que pudo ser amor también
Y que no es más
A estas alturas
Que un río desbordado y manso
En los ojos insomnes de un pez muerto

sábado, 14 de mayo de 2016

Tempestad




Y este no haber ya quién en ningún dónde
Ernesto Frattarola




Las nubes en los ojos
Los futuros olvidos removidos
Por el viento
Los limpiaparabrisas arañando
La luna polvorienta
La electricidad los chispazos
Salpicando el aire
Fuegos fatuos

Pero me faltas tú
Cruje la tierra tu nombre
Y me desborda lo inútil
De sentir esto

Amarte
Es contener en mi pecho
Un cielo que no rompe
Una tormenta en seco


B. Vargas
Imagen: © J.M. William Turner, "Tormenta de nieve" (1842)

jueves, 12 de mayo de 2016

BSO





Los Ramones durante el día
Marvin Gaye para mis noches
Por una vez los violines
                          digo yo
Y no estos pitos cuando
Me paro a contemplar mi espanto
Mientras retumba
El tambor de la chirigota
En el teatro vacío


B. Vargas

sábado, 7 de mayo de 2016

Condena




porque todos queremos saber
dónde está, cómo se llega, si no se ha muerto todavía.
Cristián Gómez Olivares

Una amiga íntima
                   Sandra creo
A la que no veo desde hace dos años
                   o era Sonia
Me pregunta por mi madre
Y me la regala  
Intacta en su recuerdo
En el aire tenso entre las dos
Su torpe latido trabado 
En el incómodo silencio

Al responderle las palabras
                        mira Silvia
Me saben a tierra me parece
Que la mato de nuevo
Y que a pesar de que muero
                      otro poco cada vez
Me quedan siglos de desamparo antes
De poder expiar mi involuntaria culpa
Y alcanzar al fin
El imposible descanso
Tras descargar en su regazo
La tormenta muda de mi pena

B. Vargas
Imagen: fotograma de Frances Ha (2012)

jueves, 28 de abril de 2016

Como una campana nueva



también, hacia la luz y hacia la vida
Antonio Machado

detrás de la alambrada de la lluvia
un cielo enfermo tose nubes negras
el mundo se podría estar muriendo
anclado en el invierno y sin embargo
se lame como un perro las heridas

también en la resaca de la ausencia
se anegan dolorosos los recuerdos
de nombres que son cáscaras vacías
y ya no los contienen solo el caos
del polvo y la ceniza de la muerte

pero entre los cascotes amarillo
de luz en su modestia un jaramago
levanta una esperanza entre las grietas


--MMM--

domingo, 24 de abril de 2016

Covadonga




"Estoy enamorado", comentabas,
orgulloso y feliz, a tus amigos.
Luis Alberto de Cuenca

la tristeza no solo es un estado
y hoy he pensado en ti y en tus palabras
bebiendo como siempre hecho una mierda
y ya no sé vivir de otra manera

eres un triste fueron textüales
después de haber tenido que aguantar
el rollo y las disculpas las de siempre
lo tengo que pensar te pido tiempo
podemos ser amigos cuántas veces
habré tenido luego que escucharlo

y el tiempo ha ido pasando y a saber
qué ha sido de tu vida y ni siquiera
sé ahora dónde vives si en Madrid
o si volviste a Oviedo con tus padres

a mí me daba igual lo reconozco
que fueras una niña de papá
tan pija y caprichosa tan creída
y esa es la verdad insoportable 

entonces yo también era un niñato
un cerdo una basura un egoísta 
me temo que tal vez lo siga siendo
habiendo ya pasado los cuarenta

pero recuerdo que llegaste a clase
un día con el curso ya empezado
un rubio sol en medio del invierno
me llamo Covadonga Arias Fanjul
ahí puedes sentarte junto a Marcos

y aunque te parecías más a Clara
tan rubia y alta y blanca tan azules
tus ojos como un cielo en primavera
yo quise imaginarte como a Heidi

descalza por los prados y montañas
corriendo alegre persiguiendo cabras
y olías como a flores como a hierba
a nubes de tormenta y a mujer

absorto en tus dos tetas cuando entraste
yo soy así de simple me conoces
no oí que Don Higinio repetía
Don Marcos salga usted al encerado

pero al sentirte cerca me empalmé
el pantalón del chándal sin bolsillos
el bulto que crecía inopinado
en medio de las risas de la clase

más tarde en el recreo coincidimos
y me dijiste que eran gilipollas
unos críos aún pero que yo
me había comportado como un hombre

nos fuimos a fumar a los servicios
recuerdo la saliva en la boquilla
el humo que endulzaba tus palabras
y cuando fui a besarte aquella gorda
aporreó la puerta y lo dejamos
y no pude dormir aquella noche

salimos juntos casi todo un año
pero llegó el verano y te marchaste
y yo como un capullo te escribía
y no me respondiste ni a una carta

volvió septiembre y ya no eras la misma
y yo cogí latín tú matemáticas
y un día me dijiste todo aquello
que estabas agobiada y tal y tal

en fin que era verdad y soy un triste
borracho todo el día y sin un duro
y que tenías razón pero quizás
tan rubia tan alegre tan perfecta
hubiese preferido una mentira

--MMM--

Fotografía: © Joseph Szabo

martes, 19 de abril de 2016

Paradoja




Taxidermistas de chándal y churros 
asociadas en nómadas manadas,
en grupos incendiarios de whatsapp,
cabreados en la cola de atención al cliente,
en hospitales, en pasillos desahuciados,
petulantes de narices arrugadas
en cursos de enología
                                             por correspondencia.

Reventados a hamburguesas en gimnasios,
mentirosos que dan partes al seguro
cuando no hay póliza que cubra 
la colisión múltiple de absurdos,
la estafa en la que han convertido sus vidas
persiguiendo agujeros en campos verdes
en los que meter sus pelotas
                                             o sus restos.
Locas de la laca,
ecologistas, poetas, 
amantes de los perros, 
de los gatos, 
de los monos,
náufragos en sus propios desiertos.

Cómo es posible, me digo,
que mundo esté lleno de gente...
y no haya nadie.


B.Vargas