jueves, 8 de diciembre de 2016

Carta a los Reyes Magos


Una ciudad vacía

Que tu mano escriba el epílogo
De la historia interior de mi ropa

Que cuando esté con los que me quieren deje
De desear seguir muriéndome
En cualquier otra parte


Ballerina Vargas Tinajero

jueves, 1 de diciembre de 2016

Alguien


presentes sucesiones de difunto.
Francisco de Quevedo

Alguien me lo contó un día de sol 
Y desde entonces
Vivo aguardando de la luz lo oscuro 
Vivo esperando que me abandonen 
Los que aún no han llegado
Y de la vela la mecha negra desnuda
Y el humo
Vivo oliendo la ceniza en las pieles
Masticando tierra en tus labios
Presintiendo la gotera en el techo
Recién pintado
Y sólo veo en las fotografías sonrientes
Presentes bocetos ridículos
De futuros difuntos 

Alguien que me quería mucho
Me dijo un día de sol
Mira niña 
No somos más 
Que el pasto del que se alimenta el tiempo

Ya lo he olvidado

BVT

viernes, 11 de noviembre de 2016

a qué volver entonces al infierno del Dante 
¿para que se repita la comedia? 
Nicanor Parra

Si pudiéramos
Deshacernos del peso de los cadáveres
De los capullos abiertos antes de tiempo
O del olor de las flores que nacen y mueren
En caminos que nunca tendrán nuestra huella

Esta noche vendería mi alma en un saldo
Por llegar a nuestra cama 
Y descansar tranquilos 
Como si tuviéramos al fin amor 
La hipoteca pagada y partir
Tú y yo en un coche
Con Roma proyectada a nuestra espalda
En blanco y negro 
Y todas las muertes del mundo por delante

BVT

martes, 1 de noviembre de 2016

Alfa y Omega



callada perfección, Dios, paraíso.
José María Fonollosa

prometiste volver aquel verano
en que murió tu abuela y sin embargo
por más que me pasaba a todas horas 
delante de tu casa aquel cartel
naranja de se alquila y en tu cuarto
jamás se levantaron las persianas

agosto se acababa y te llamé
mi última esperanza en la cabina
a cobro revertido y fue tu padre
tan seco como siempre quien me dijo
que estabas con tu prima en Santander
que no ibais a volver que te olvidara

llegaron más veranos más mujeres
un nuevo pantalán y cerró el camping
y puede que volviera a enamorarme
pero pensaba en ti todos los días
en ti y en nuestra barca de la playa
volcada al sol donde te vi las tetas

las manos de blancura sorprendidas
sabina mármol tibio en Giambologna
o herida como santa de Maderno
desnudos en la tienda de campaña

y éramos apenas unos críos
confiados consentidos arrogantes
dos niños que se burlan de la muerte
dos Dioses entregándose al amor

gloriosamente exhaustos consumidos
en polvo enamorado victoriosos
pese al olor a pies y los mosquitos
y aquel dolor de huevos por tu culpa

--MMM--

Ilustración: © Gerard Schlosser

lunes, 17 de octubre de 2016

Despecho



Uno de esos días 
En los que pongo tu nombre
A un tifón de género dudoso
O lo uso como lexema
De exabruptos procaces
De enfermedades venéreas

Sólo porque no me dejaste
Pronunciarlo en tu cuello aquella noche
Bautizar con él 
                  y con qué alegría lo hubiese hecho
El mejor error de mi vida


B. Vargas

domingo, 9 de octubre de 2016

La visita


septiembre iba acabando y el calor
seguía allí agarrado sin marcharse
creando la ilusión de un falso agosto

apenas sin comer bebiendo mucho
llevaba varios días en la cama
tan solo levantándome a mear

estaba de bajona como siempre
y sin tener motivos o eran muchos
tomándome pastillas para todo

a veces el sudor me despertaba
un ruido o en la calle algunos gritos
la luz como amenaza de la vida

pensé no abrir la puerta al verte fuera
dejar que te cansaras de llamar
y que quizás creyeras que no estaba

después de tantos días en silencio
con un bozal de plomo y la resaca
creo que apenas pude saludarte

no he ido a trabajar y he estado enfermo
pero ya voy mejor te dije solo
quizás algo cansado y te mentía

después tú me dijiste que una ducha
no me vendría mal y que tú mientras
ibas a preparar la cafetera

podrías contagiarte y es mejor
que vuelvas otro día y contestaste
solo la soledad es contagiosa

me estabas ya tocando los cojones
o puede que quisiera echarte un polvo
lo cierto es que me estaba enamorando

ahora me arrepiento de lo que hice
ponerte de patitas en la calle
lanzarte el bolso desde la ventana

por eso es muy probable que no vuelvas
quizás es lo mejor pero comprende
lo triste que es vivir estando muerto

--MMM--

lunes, 3 de octubre de 2016

Cuestión de medida


cabe la juventud en el perfil
de la huella enamorada y pequeña
de otros pies perdidos junto a los tuyos
hendiendo para siempre y para nada
aire y arena

las frustraciones de una vida
caben en una barra
de labios color carmín
en la tapa de un tupper
que no se encuentra

el miedo más primario
en el silencio entre tono y tono
del timbre de un teléfono
que no suena

y todos los amaneceres caben
en esa rendija que se ilumina
              cuando vuelves a casa
debajo de la puerta

domingo, 25 de septiembre de 2016

Skyline


Fue el verano en que dejamos
De jugar a perseguirnos por las tardes
Y empezamos medio en broma
A cazarnos por instinto

Llevabais meses enfadados
Con nosotras no sé por qué
Pero no te fuiste en julio
Y llamaste al portero 
Y el tiempo y las rosas corrían
Alegres collige conmigo 
Escaleras abajo

Tu cigarro un lucero frío
Tras el cristal esmerilado
Del portal en el ángulo oscuro
De mi balbuciente deseo

Los paseos errantes sin rumbo
Sin más obligación que hablar reír
Y asistir indiferentes
Desde nuestro bordillo amarillo
O nuestro banco
A la muerte de otra tarde 

La vida se volvió simple 

Si no era contigo
No era

Un día entre pipas y cigarros
Sentados en el bordillo amarillo 
Otra tarde murió y se llevó algo
Dejamos de hablar
Y empezamos a entendernos

Esta noche echo de menos
Pero sólo porque quiero escribir algo
El bordillo gris y meado
Y tu rostro sobre el mío 
A tu espalda un cielo ardiendo
En ámbar o en cristal
Tu perfil que ya nunca 
El lucero que no aguardará mis pasos
Bajando las escaleras oculto
Tras la nube de polvo
                            muertas tardes y rosas
Que el tiempo deshace
Y esparce sobre todo

Y ya no sé si fuiste o es
Lo que siento que me falta
El humo de tu boca
Y tu rostro joven borroso
Que ya ni siquiera recuerdo
Recortado contra el cielo

lunes, 19 de septiembre de 2016

Días

Hay días por los que paso
Como un perro ciego en medio
De una pista de autos de choque

El mundo los otros la que fui
Cada vez más extraños
Ecos huecos 
Que convierto en números o reflejos
Ignorados en la pantalla

Días en los que tiro del poso
De rencores que acumulo para usarlos
En el momento preciso
Contra quienes me quieren

Días de rezo desesperado en el pasillo
De una sala de espera y pedir
Mientras te pones otro café de máquina
Que la muerte se la lleve

Y sentir al acostarte
Que te ahogas sumergida sin remedio
Con tu cara a un centímetro
De la superficie del agua

O el día que aprendes a no volver
La cabeza porque sabes 
Que no te estará mirando

Esos días que sientes
Que en el mecer del aire
De un crepúsculo perfecto
Eres un milagro de carne y sombra
Desperdiciado

Días en que busco un rincón
Lejos de todos
Donde pueda ponerme los auriculares
Y subir el volumen
Al silencio que llevo dentro

domingo, 7 de agosto de 2016

A veces

A veces hago daño. Cambio el paso para pisar una fila de hormigas. O mojo los troncos de los árboles cuando riego para verlas caer, justo cuando ya se creían a salvo. A veces finjo dormir porque no me compensa darme la vuelta y mirarte. Guardo silencio porque ni la palabra ni su efecto (rebote) en ti me importan. O digo qué mono tu niño, qué bien te queda esa falda, cuelga, cuelga esa foto. Arranco patas a bichos y, con los mismos deditos, señalo implacable tus errores, me quito demasiado pronto un grano, o toco en falso el timbre del vecino; ese al que no sostengo la puerta cuando lo veo llegar detrás de mí, sudando como un cerdo con las bolsas de Mercadona llenas de comida de Lidl.

             A veces miento cuando río, y no aviso a la gente de que lleva la bragueta abierta o no se ha sonado bien, y hago como que no me importa aquello, ya tú sabes, sólo por no marcar con neones al resto del mundo el camino a mis grietas. A veces permanezco quieta mirando tu nombre en la pantalla del móvil hasta que se hace de nuevo el silencio, y siento que he ganado una batalla en la que lucha un solo bando, el mío, formado por un soldado suicida. 

            Últimamente, disfruto provocando la indignación de mujeres más jóvenes que yo, a las que cedo el asiento en el autobús, como si fuesen ancianas. O preguntándote con una sonrisa si no te has planteado empezar a hacer ejercicio. Me abalanzo sobre el móvil y marco. Y me doy pena y asco. Pero entonces miro con desprecio a un gorrilla o a un hipster y se me pasa. Apunto a las moscas que veo revoloteando alegres en la taza cuando meo. O me hago un agujero paciente en la encía, justo en el flemón, con un tornillo. O me pongo una de Malú (que viene a ser lo mismo), veo una de Nicolas Cage, no le doy al "Me gusta".  O no reciclo. O te miro a los ojos, te beso y le recuerdo. 

            A veces me hago daño. Sólo porque puedo.

sábado, 6 de agosto de 2016

La Gorda


por la muñeca me priso,
tuve que hacer cuanto quiso
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita

que es igual que la Venus de tus sueños
Luis Alberto de Cuenca
I

Cualquier tiempo pasado fue mejor,
o eso dice Manrique en una copla,
desde el dolor que causa recordarlo,
y no voy a ser yo quien lo discuta.

Quizás por eso es siempre preferible
dejar de remojar la magdalena
o el churro en cualquier parte y evitar
pensar de nuevo en ella, aquella noche

de un cielo recorrido por perseidas,
nereidas en un mar de crestas blancas,
o así es como la guarda mi memoria.
¡Dame, Caliope, voz para contarla!

II 

La Gorda era la hermana del Canijo,
aunque él en realidad pesaba más,
por eso, sobre todo a sus espaldas,
solíamos llamarlo el Puto Gordo.

Entonces era novia del Cabeza,
un chulo gilipollas madrileño
que no se la tiró, según nos dijo,
no sé por qué razón, ni preguntamos.

El Gordo era mi amigo y me gustaba,
no él sino su hermana, aunque tenían
los dos la cara igual y recogido
los dos el pelo rubio en una cola.

III 

A él le molestaba que, de coña,
le diésemos por culo, es un decir,
porque éramos, es cierto, unos cabrones,
tocándole las tetas en la playa.

El caso es que una noche y fue en las dunas,
después de haber bebido como siempre,
la Gorda se acercó para decirme
que si la acompañaba a por un hielo.

Su hermano era su sombra pero el hombre
triunfó como Los Chichos con las guiris
que estaban de intercambio y se empeñaron
en que alguien les tocara la guitarra.

IV 

Costaba andar sobre la arena seca,
y nos sentamos juntos a escuchar
la música que el viento iba trayendo
del chiringuito abierto junto al cámping.

Entonces me cogió del antebrazo,
y me miró a los ojos como oveja
que espera a su pastor, o a su cayado,
y me acercó los morros, degollada.

Arder como la vela y consumirse,
o eso decía Lope en su soneto,
oír la dulce voz de una sirena,
o un fiero manatí, en este caso.

V

Ahora se me llena si la nombro,
la boca desbordada en carne rosa,
y un peso sobre el pecho al recordarla,
desnuda, tan follable y tan redonda:

un Panteón de Agripa consagrado
para una sola Venus primitiva
con cara de su hermano, y qué importaba,
si yo cerré los ojos al besarla.

Y se sentó a horcajadas sobre mí,
y me besaba el cuello y me faltaba
el aire al respirar, y no sabía
si estaba dentro o fuera, y fue un momento.

VI

Después me pareció que era oportuno
fumarnos un cigarro que apagó
antes de levantarse y sacudirse
la arena de la ropa y las sandalias.

"Mejor quédate aquí, tardo un segundo,
y traigo priva. Dime qué te pido,
o le pregunto al Negro si le queda
del costo que pillaron del Lolita."

Y vi que se alejaba impresionante,
como una Virgen en Semana Santa,
un astro refulgente, toda culo,
bajo un palio de estrellas, un cometa.

--MMM--

lunes, 18 de julio de 2016

La visita

Esta tarde, sin previo aviso, ha llegado. Ese que te debía, que le debía a aquel momento, el que creí haberme ahorrado. Pensé que había salido indemne y no. Porque esta tarde tu nombre, una cerveza y ya ves. 

Cada dolor tiene su llanto. Era sólo que la pena aún no había tocado hueso.

martes, 14 de junio de 2016

Guateque




                                                                    y decimos, porque la realidad es mayor, cosas indiferentes.
        Jorge Luis Borges


Van llegando los amigos
Familiares que atienden
Al reclamo de la llama
Entran de la casa salen
Se abrazan se preguntan
Se evitan rencorosos como solo
Los parientes pueden hacerlo

Salen al patio fuman
Y el sol en lo alto clava
Sombras como algunas caras
Largas en el suelo

El cacareo del chiste fácil
Cuánto tiempo y las miradas
Errantes a la caza de un enchufe donde cargar
O fijas en las mallas de sordomuda
Que trae la alegre divorciada
Que viene acompañada
Por su nuevo perro

Y sudan las camisas y brotan
En las pantallas los guásaps
Dentro el anfitrión se prepara
Y atiende atento a todos
La mirada perdida
Los que por allí pasan
Y saludan y a otra cosa
Porque huele raro en la habitación
Porque la vida y eso
Porque no dan
                    no somos nadie Ramón
Mucha conversación los muertos

domingo, 5 de junio de 2016

Y tendrá tus ojos




de la mañana a la noche, insomne,
desvelado en tu portal o en el velado
espejo frío del ascensor que reflejaba
tus ojos súplica y no puedes
llorar ahora

un borbotón de sangre
de carmín el blando coágulo
sobre mis labios el pliegue
de tu párpado y no puedes
llorar ahora

porque en tus cuencas la noche
se abre al vacío del espanto
al vértigo espiral nadir
de la caída 

dámelos te dije azules
eléctricos con precisión lasciva
un bisturí en el temblor
del dolor que une y arranca
convulsionando el placer es ángel
que eleva nívea amordazado
la pelvis sobre el acero

bésame en la excitación del grito
agudo como aullido un alarido
tu resistencia y la piel
mórbida granada abierta
en el orgasmo

quise tus ojos y míos
ya puedes descansar
tus ojos que al mirarlas detuvieron
belleza y hermosura como en Lope
en donde tanta presunción vivía

no volverás a verte sola
la luz es un imán que atrae y ciega
escucha a los insectos su zumbido
crujido crepitante al comulgarla

confía porque yo sé interpretar
el sucio sordo río en las miradas
tan turbias de esas lúbricas zorritas

pronto tendrás compañía

--MMM--

Este poema fue publicado por primera vez en el suplemento 'Poemash', "Santa Sangre",' de 'Vinalia Trippers', "Healter Skelter".

Fotografía: © Michelle Del Guercio

jueves, 2 de junio de 2016

Hunted


         
                         ¿Qué clase de aventura has venido a buscar?
                                                                                    Burning
No viniste a la fiesta
Preparada para esto
El vestido un jirón
Los pezones botones
De tus tetas rebotonas
Cada vez más cansada
Los tacones hechos cepos
La casa encendida
Cada vez más lejos

Media hora antes
Tu lengua desenvuelta jugaba
Con la aceituna del Martini
Su voz en tu oído lamía
Ávida tu sexo ebrio

Luego el coche
El brillo en sus ojos
Y el pañuelo

Gritas
Nadie te escucha
Bailan cabeza abajo
Trazan infinitos en la penumbra
Ácida de destellos
Y el aire que te falta
Te trae notas del White Rabbit

Te zafas y huyes pero lo sabes
Tarde o temprano
Ya lo has visto en las películas
Tropezarás te torcerás un tobillo
Y tendrás que rendirte incrédula
A la sombra que desde tus párpados
Se extiende hambrienta hasta tu carne

La noche besa el brillo
Rojo profundo del puñal que la abre
En el momento previo al instante
En que lo miras sin comprender todavía
Como una virgen ofrecida en el altar del placer
Que esta noche no debiste

Salir de tu madriguera


(Poema publicado en mayo de 2016 en el suplemento 'Poemash'. Vinalia Trippers, número 14: Helter Skelter)


B. Vargas
Imagen: fotograma de la película "Torso", de Sergio Martino (1973)